Las bacterias son microorganismos unicelulares que
presentan un tamaño de algunos micrómetros de largo
(entre 0,5 y 5 μm) por lo general, y diversas formas
incluyendo esferas, barras y hélices.
Las bacterias son procariotas y, por lo tanto, a diferencia de
las células eucariotas (de animales, plantas, etc), no tienen
núcleo ni orgánulos internos. Generalmente poseen una
pared celular compuesta de peptidoglicano. Muchas
bacterias disponen de cilios, flagelos u otros sistemas de
desplazamiento y son móviles. Del estudio de las bacterias
se encarga la bacteriología, una rama de la microbiología.
En el cuerpo humano hay aproximadamente diez veces tantas células
bacterianas como células humanas, con una gran cantidad de bacterias
en la piel y en el tracto digestivo. Aunque el efecto protector del sistema
inmune hace que la gran mayoría de estas bacterias sea inofensiva o
beneficiosa, algunas bacterias patógenas pueden causar
enfermedades algunas bacterias patógenas pueden causar
enfermedades infecciosas, incluyendo cólera, salmonela, ántrax,
infección de orina, etc. Las enfermedades bacterianas mortales más
comunes son las infecciones respiratorias, con una mortalidad solo para
la tuberculosis de cerca de dos millones de personas al año, sobre todo
en el África Subsahariana.
Otros organismos causan invariablemente enfermedades en los seres humanos. Por ejemplo, el género Rickettsia, que son
parásitos intracelulares obligados capaces de crecer y reproducirse solamente dentro de las células de otros organismos.
Una especie de Rickettsia causa el tifus, mientras que otra ocasiona la fiebre de las Montañas Rocosas. Chlamydiae, otro
filo de parásitos obligados intracelulares, contiene especies que causan pulmonía, infecciones urinarias y pueden estar
implicadas en enfermedades cardíacas coronarias. Finalmente, ciertas especies tales como Pseudomonas aeruginosa,
Burkholderia cenocepacia y Mycobacterium avium son patógenos oportunistas y causan enfermedades principalmente en
las personas que sufren inmunosupresión o fibrosis quística.
Cada especie de patógeno tiene un espectro característico de
interacciones con sus huéspedes humanos. Algunos organismos, tales
como Staphylococcus o Streptococcus, pueden causar infecciones de
la piel, pulmonía, meningitis e incluso sepsis, una respuesta
inflamatoria sistémica que produce shock, vasodilatación masiva y
muerte. Sin embargo, estos organismos son también parte de la flora
humana normal y se encuentran generalmente en la piel o en la nariz
sin causar ninguna enfermedad.
Bacterias
Micrografía electrónica con colores realzados que muestra
a la especie Salmonella typhimurium (células rojas)
invadiendo células humanas en cultivo.
Las bacterias patógenas son una de las principales causas de las
enfermedades y de la mortalidad humana, causando infecciones tales
como el tétanos, la fiebre tifoidea, la difteria, la sífilis, el cólera,
intoxicaciones alimentarias, la lepra y la tuberculosis. Hay casos en los
que la etiología o causa de una enfermedad conocida se descubre
solamente después de muchos años, como fue el caso de la úlcera
péptica y Helicobacter pylori. Las enfermedades bacterianas son
también importantes en la agricultura y en la ganadería, donde existen
multitud de enfermedades como por ejemplo la mancha de la hoja, la
plaga de fuego, la enfermedad de Johne, la mastitis, la salmonela y el
carbunco.
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