Los linfocitos CD4 son células defensivas del organismo, cuya función es reconocer y neutralizar toda partícula extraña, (atacan cualquier cosa que no pertenezca a nuestro cuerpo, como por ejemplo los organismos infecciosos. Lo que hace al VIH tan temido es que su primer objetivo son precisamente estos "guardianes de nuestro sistema inmune".
Los linfocitos t o linfocitos CD4 son un tipo especial de glóbulos blancos, que juegan un papel central e importante en el sistema inmunológico de un ser humano.
Es una molécula que se expresa en la superficie de algunas células T y en la célula dendrítica. Es una glucoproteína monomérica de 59 kDa de peso que contiene cuatro dominios (D1, D2, D3, D4) de tipo inmunoglobulinas.
Los linfocitos
Los linfocitos son las células responsables de las respuestas inmunitarias (inmune, del latín, 'estar libre de carga'). Se desarrollan a partir de progenitores linfoides inmaduros y se dividen en dos grandes grupos, linfocitos B y linfocitos T, según que estos progenitores linfoides maduren en la médula ósea (B) o en el timo (T), respectivamente. Los linfocitos B están especializados en la producción de anticuerpos. Los linfocitos T son responsables de las respuestas inmunes mediadas por células, así como de funciones de cooperación para que se desarrollen todas las formas de respuestas inmunes, incluida la respuesta de anticuerpos por los linfocitos B.
Las subpoblaciones de linfocitos, de las que existen más de 130, se pueden diferenciar por lo que, genéricamente, se denominan antígenos de diferenciación de leucocitos humanos y se designan como CD (cluster of differentiation; el término cluster hace referencia al grupo de anticuerpos monoclonales que los detectan).
Cálculo de los linfocitos CD4
La cifra de linfocitos CD4 en sangre periférica corresponde a un 2% del total de linfocitos CD4; éstos se localizan fundamentalmente en los órganos linfoides (médula ósea, timo, ganglios linfáticos, tejido linfoide de las mucosas, bazo, etc.).
Las cifras de leucocitos y de linfocitos son variables a distintas horas del día, de día a día y están influenciadas por numerosos factores. La determinación de las cifras por procedimientos automatizados pueden presentar una variabilidad entre el 2 y el 5% mientras que por procedimientos manuales puede ser de hasta un 12-25%. La determinación del porcentaje de linfocitos CD4 suele realizarse por citometría de flujo utilizando anticuerpos monoclonales marcados con fluoresceína.
Los principales problemas técnicos que presentan se deben a la demora superior a 24 horas entre la obtención de la sangre y su procesamiento y la refrigeración de la sangre. El tabaquismo, los corticoides y el ejercicio intenso pueden proporcionar cifras de linfocitos CD4 disminuidas; la esplenectomía puede ocasionar un aumento importante; las cifras son también más alta conforme transcurre el día.
Hay diferentes tipos de linfocitos T con diferentes objetivos.
Los llamados linfocitos T asesinos o T killer. Son los encargados de atacar y destruir los antígenos o las células que los portan. Los linfocitos T supresores son los que se encargan de suprimir la respuesta inmunológica global y los linfocitos T cooperadores y T CD4 se encargan de regular y amplificar los diferentes componentes del sistema inmune.estas celulas son las responsables de identificar si un microorganismo es nocivo o no.
Se han descrito varios subtipos de células T, cada uno de ellos con una función distintiva.
Linfocitos T citotóxicos o Linfocitos CD8+ encargados de las funciones efectoras de la inmunidad celular.
Linfocitos CD4+ o Linfocitos T cooperadores o Helper T Cells, se encargan de iniciar la cascada de la respuesta inmune coordinada mediante la interacción con un MHC de clase II. Los linfocitos CD4+ se subdividen a su vez en linfocitos de la subpoblación TH 1 y TH 2.
Linfocitos T de memoria.
Linfocitos T reguladores (Treg células), anteriormente conocidos como célula T supresora.
Célula T Natural Killers (NKT).
Gamma/delta T células
La importancia de los linfocitos T colaboradores puede observarse durante una infección por VIH, virus que infecta las células que son tipo CD4+ (incluidos los linfocitos T colaboradores). Hacia el final de la infección por VIH, el número de células T CD4+ funcionales cae, lo que lleva al estado sintomático de la infección conocido como síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). También hay desórdenes raros, de etiología casi siempre genética, que producen la ausencia o disfunción de linfocitos T CD4+. Este tipo de desórdenes produce síntomas similares a los del SIDA, y muchos de ellos son fatales, como en el caso de las Linfocitopenias.
Las células T pertenecen al grupo de leucocitos que son conocidos como linfocitos, estas células tienen núcleos de forma ovoide que ocupan la mayoría del espacio intracelular.
Los linfocitos T son los responsables de coordinar la respuesta inmune celular constituyendo el 70% del total de los linfocitos segregando proteínas o citoquinas . También se ocupan de realizar la cooperación para desarrollar todas las formas de respuestas inmunes, como la producción de anticuerpos por los linfocitos B.
Se diferencian de los linfocitos B y de las células asesinas por poseer un receptor especial en la superficie de la membrana, el llamado Receptor de linfocitos T (TCR). Sin embargo, no es posible distiunguir uno del otro a simple vista en un frotis microscópico de sangre.
La denominación de estos linfocitos como "T" es debida al timo (órgano linfoide que constituye uno de los controles centrales del sistema inmunitario del organismo). El número de leucocitos en sangre periférica en un humano promedio es de 4 a 11 x 10 9 por litro, del cual, normalmente, un 20% son linfocitos.
Los linfocitos T colaboradores. (del inglés "T Helper Cells"), también conocidos como linfocitos T efectores o más concretamente linfocitos Th son un subgrupo de linfocitos (a su vez un tipo de leucocito) que tienen un papel muy importante en establecer y maximizar las capacidades de defensa del sistema inmune.
La actividad de estas células es inusual, en tanto no son capaces de producir efectos citotóxicos o fagocitarios, es decir, no pueden aniquilar la célula huésped (también conocidas como células somáticas) o patógenos. Sin la ayuda de otras células inmunitarias se consideran inútiles contra una infección.
Los linfocitos Th están involucrados en el activamiento y dirección de otras células inmunitarias, y son particularmente importantes en la respuesta inmune adaptativa. Son esenciales en la determinación para la formación de anticuerpos de los linfocitos B, en la activación y crecimiento de los linfocitos T citotóxicos, y en el aumento de la actividad bactericida de fagocitos como los macrófagos. Es esta diversidad en su función y su papel en la influencia de otras células lo que les da a los linfocitos T su nombre de "colaboradores"
Se cree que los linfocitos Th maduros siempre expresan su proteína de superficie CD4. Los linfocitos T que expresan activamente su CD4 son entonces llamados linfocitos T CD4+. Se considera que estas células CD4+ tienen generalmente un papel predefinido como linfocitos T colaboradores en el sistema inmune, aunque existen raras excepciones. Por ejemplo, hay subgrupos de células supresoras, linfocitos asesinos naturales (NK), y linfocitos citotóxicos en los que es conocida su expresión de CD4 (en el caso de los citotóxicos CD4, se han observado en números extremadamente bajos durante estadíos específicos de enfermedad, y se consideran como inexistentes). Todos estos otros grupos celulares de linfocitos T CD4+ no se consideran como colaboradores, y por ende no se tratarán en este artículo.
La cifra absoluta de linfocitos CD4 se obtiene multiplicando la cifra absoluta de leucocitos por microlitro (m l) por el porcentaje de linfocitos y por el porcentaje de linfocitos CD4. La cifras absoluta y porcentaje normales de linfocitos CD4 oscilan entre 600-1200/m l y 51± 5% respectivamente.
A modo de ejemplo, si un paciente tiene 8.000 leucocitos, un 40% de linfocitos y de éstos un 30% de CD4, la cifra absoluta de CD4 es
8.000 x 0,40 = 3.200 linfocitos/m l; 3.200 x 0,30 = 960 linfocitos CD4/m l
Los linfocitos CD4 son células defensivas del organismo, cuya función es reconocer y neutralizar toda partícula extraña, (atacan cualquier cosa que no pertenezca a nuestro cuerpo, como por ejemplo los organismos infecciosos. Lo que hace al VIH tan temido es que su primer objetivo son precisamente estos "guardianes de nuestro sistema inmune". El virus gradualmente destruye la capacidad de estas células para llevar a cabo su función en la eliminación de intrusos.
El virus por sí mismo dispone de recursos para burlar la vigilancia establecida por las células CD4, a pesar de que esto solo tiene éxito cuando el VIH se encuentra en grandes cantidades.
Existen medicamentos capaces de neutralizar la multiplicación del virus y mantenerlo acorralado. Incluso hay medicamentos que sin atacar al virus, refuerzan tu sistema de defensas.
En un organismo sano las defensas (sistema inmune) están equilibradas. Millones de células -como las CD4 (entre otras) - son fabricadas cada día, y el mismo número es destruido por el cuerpo cuando éstas ya no son capaces de realizar su función. Son los llamados linfocitos.
Cuando un agente infeccioso -como la gripe- invade a una persona sana, nuestro sistema inmune rápidamente envía una respuesta defensiva que elimina al intruso en pocos días o semanas. Lo que entendemos por "gripe" es la manifestación de esta lucha interna entre nuestro cuerpo y el agente infeccioso. Naturalmente a veces es necesario tomar algún medicamento para reforzar dicha lucha.
Cuando el VIH entra dentro de los linfocitos CD4, utiliza estos linfocitos para reproducirse. Este proceso destruye los linfocitos CD4 y el recuento de éstas disminuye. A medida que se pierden linfocitos CD4, el sistema inmunitario se debilita. Un sistema inmunitario debilitado hace que sea más difícil para el organismo luchar contra las infecciones y el cáncer.
Existen diferentes clases de células que tienen en su superficie, proteínas conocidas como receptores CD4. El VIH busca las células que tienen receptores de superficie CD4, debido a que esta proteína en particular permite que el virus se una a la célula. Si bien el VIH infecta a una gran variedad de células, su objetivo principal es el linfocito T4 (también conocido como "célula T colaboradora"), una especie de glóbulo blanco que tiene muchos receptores CD4.
La célula T4 es la responsable de avisar a tu sistema inmunitario que han ingresado invasores al sistema. Una vez que el VIH se une a una célula, oculta su ADN dentro del ADN de la célula. De esta manera, la célula se convierte en una especie de fábrica de VIH.
Los virus no son células, sino parásitos de organismos que utilizan los químicos y nutrientes del hospedante para vivir y reproducirse. Sin embargo para que el virus VIH penetre en el organismo humano necesita de dos características:
1. Constituir una cantidad suficiente de virus. Aunque se ha encontrado la presencia del VIH en las lágrimas o en la saliva del infectado, la concentración o cantidad de virus es insuficiente para provocar una infección. El VIH sólo se encuentra en suficiente cantidad para infectar en la sangre, el semen, las secreciones vaginales y, en menor medida, en la leche de la mujer infectada.
2. Una puerta de entrada al organismo. Para producirse la infección, el virus debe penetrar en el organismo. El VIH tiene dificultades para sobrevivir fuera del cuerpo humano. Es un virus sensible al calor, que no sobrevive por encima de los 60º.
La transmisión únicamente se produce cuando la sangre, el semen o las secreciones vaginales de una persona infectada entran en contacto con la sangre o mucosas de una persona sana.