Es el nervio más ancho y largo del cuerpo. Comienza en la pelvis, va hasta la parte superior de los muslos por los cuales continúa y se divide en dos pequeñas ramas detrás de la rodillas que van hasta los pies. Su largo curso y gran tamaño hacen que el nervio ciático particularmente vulnerable a la presión o daño, provocando dolor. El dolor se origina en la parte superior a lo largo de la médula espinal cuando las raíces nerviosas se comprimen o dañan a causa del estrechamiento de la columna vertebral o por el desplazamiento de un disco.
Nervio ciático
La pelvis (pelvis PNA) es la región anatómica más inferior del tronco. Siendo una cavidad, la pelvis es un embudo ósteomuscular que se estrecha hacia abajo, limitado por el hueso sacro, el cóccix y los coxales (que forman la cintura pélvica) y los músculos de la pared abdominal inferior y del perineo. Genéricamente, el término pelvis se usa incorrectamente para denominar a la cintura pelviana o pélvica misma.
Topográficamente, la pelvis se divide en dos regiones:
La pelvis mayor o también se le puede llamar pelvis Falsa.
La pelvis menor o pelvis Verdadera.
La pelvis mayor, con sus paredes ensanchadas es solidaria hacia adelante con la región abdominal inferior, las fosas ilíacas e hipogastrio. Contiene parte de las vísceras abdominales. La pelvis menor, la parte más estrecha del embudo, contiene la vejiga urinaria, los órganos genitales, y parte terminal del tubo digestivo (recto y ano).
La medula espinal es igual a estyefania bazzano
La médula espinal es la encargada de llevar los impulsos nerviosos desde las diferentes regiones del cuerpo hacia el encéfalo, y del encéfalo a los segmentos distales del cuerpo, aspecto de una gran importancia en clínica. También se encarga de controlar las actividades reflejas mediante el llamado acto reflejo. Además transmite información del Sistema Nervioso Simpático y Parasimpático. Por el nombre puede confundirse con la médula ósea aunque sean totalmente distintas. Esta ultima fabrica las células sanguíneas y no tiene ninguna función nerviosa.
La hernia discal es una enfermedad en la que parte del disco intervertebral (núcleo pulposo) se desplaza hacia la raíz nerviosa, la presiona y produce lesiones neurológicas derivadas de esta lesión. Pueden ser contenidas (solo deformación, también llamada protrusión discal) o con rotura.
Las hernias corresponden a la mayor incapacidad en personas menores de 45 años. Alrededor del 1% de la población posee discapacidad crónica por este motivo. La hernia provoca dolor en la zona lumbar. Duele por inflamación el periostio de las vértebras, las articulaciones, la duramadre, el anillo fibroso, el ligamento vertebral longitudinal posterior y los músculos lumbares de la columna. Una hernia discal puede producir una serie de manifestaciones clínicas, entre las más frecuentes están el lumbago y la ciática.
Ciática es un síndrome de inflamación dolorosa del nervio ciático, causada generalmente por una neuritis. Su síntoma principal es parestesia (hormigueos) localizada en el muslo y pierna (irradiación del territorio del nervio ciático) y en algunas ocasiones puede llegar a la atrofia muscular. La causa más frecuente es la hernia de disco lumbar, que produce una lesión de por vida, que puede ser más o menos llevadera por el afectado, enfermo, o paciente, pero que obliga a una serie de normas higiénicas posturales y funcionales de las que dependerá la evolución a medio y largo plazo de la salud de la articulación afectada.
La ciática puede deberse a la ruptura de discos intervertebrales, con estrechamiento del canal medular que ejerce presión sobre el nervio, llamado estenosis medular o a una lesión como una fractura pélvica. En muchos casos, no se encuentra una causa.
Principalmente compresión de una raíz nerviosa periférica o el cuerpo del nervio debido a una protrusión del disco El síntoma más notorio es el gran dolor punzante que afecta la nalga y que tiende a irradiarse por la parte externa de la pierna. Puede causar inmovilidad de la columna, limitación de movimiento de la pierna afectada, hiporeflexia y, en ocasiones, trastornos sensitivos. El dolor puede llegar hasta el pie.