La osteoartritis, es la forma de artritis más común. También se le conoce como artritis degenerativa. Hay diez veces más casos de osteoartritis que de artritis reumatoidea. Es uno de los tipos más comunes de la artritis, afectando a más de 20 millones de personas en los Estados Unidos.
Aunque afecta a más mujeres que hombres, tiende a desarrollarse a una edad más temprana en los hombres. Antes de los 45 años de edad, más hombres tienen la osteoartritis que las mujeres. Después de los 45 años de edad, es más común en las mujeres. Aunque la edad es un factor de riesgo, la osteoartritis no es una parte normal de envejecimiento.
La mayor parte de las víctimas de osteoartritis tienen 55 años o más de edad.
¿QUÉ CAUSA LA OSTEOARTRITIS?
Aunque se piensa que una gran cantidad de casos de osteoartritis son causados por un desgaste general de la articulación provocado por el uso continuo a través de largos años, muchos investigadores piensan que la realidad es más compleja. Los investigadores han demostrado que existen varios factores que aumentan el riesgo de desarrollar osteoartritis. Entre dichos factores se incluyen:
La herencia,
La absorción de toxinas producidas por las bacterias intestinales.
La obesidad,
Uso excesivo repetido de ciertas articulaciones,
Lesiones de las articulaciones,
Debilidad muscular
Lesiones de los nervios.
Lesiones comunes causadas por deportes,
Actividades repetidoras relacionadas al trabajo
Accidentes, trauma, fracturas
Un desequilibrio en los productos químicos del cuerpo,
Estrés repetitivo.
Factor genético
Se cree que la osteoartritis en muchos casos comienza con alguna anormalidad en las células que sintetizan los componentes del cartílago como el colágeno (una proteína fuerte y fibrosa que se encuentra en el cartílago y otros tejidos del cuerpo) y los proteoglicanos (unas sustancias que promueven la resistencia del cartílago).
Síntomas
Por lo general, la articulación o las articulaciones afectadas duelen más después de usarlas en exceso o después de períodos de inactividad. Es probable que se le haga difícil mover con facilidad la articulación afectada, pero ésta no debería volverse completamente rígida. Si no mueve y ejercita la articulación afectada, los músculos que la rodean se debilitarán y a veces hasta disminuirán su tamaño. A su vez, es posible que los músculos débiles no puedan apoyar por completo la articulación.
Diagnóstico La osteoartritis normalmente se diagnostica por medio de radiografías.
En una radiografía puede notarse claramente el estrechamiento del espacio articular, la pérdida de cartílago, el desgaste de los extremos del hueso que ocurre en casos avanzados y la formación de espolones.
¿Qué sucede cuando se padece de osteoartritis? En las articulaciones normales, una sustancia firme y elástica llamada cartílago recubre el extremo de cada hueso. El cartílago brinda una superficie lisa y resbaladiza que facilita el movimiento de las articulaciones y actúa como cojín entre los huesos. En la osteoartritis el cartílago existente entre las articulaciones se desgasta y ocasiona síntomas como el dolor y la hinchazón, además de dificultad al usar la articulación.
El desgaste del cartílago en la osteoartritis sobreviene en varias etapas:
Zonas que pueden ser afectadas
Osteoartritis de las caderas Si la OA le afecta la cadera, podría sentir dolor en la ingle, en el interior del muslo o en la parte exterior de la cadera. Algunas personas sienten dolor reflejado en la rodilla o en los lados del muslo (es decir, perciben dolor en una zona que en realidad no ha sido afectada). El dolor podría hacer que cojee al caminar.
La enfermedad causa un deterioro del cartílago que cubre el final del hueso donde éste se une a otro hueso formando una articulación. Al deteriorarse este cartílago que funciona como amortiguador, permite que los huesos se froten el uno con el otro al moverse, causando dolor, inflamación, rigidez, y la pérdida de movimiento.
La enfermedad causa un deterioro del cartílago que cubre el final del hueso donde éste se une a otro hueso formando una articulación. Al deteriorarse este cartílago que funciona como amortiguador, permite que los huesos se froten el uno con el otro al moverse, causando dolor, inflamación, rigidez, y la pérdida de movimiento.
En muchas ocasiones, la formación de crecimientos óseos llamados osteofitos o espolones que pueden interferir con el funcionamiento normal de la articulación y causar más dolor. En un cierto plazo, las articulaciones pueden perder su forma normal.
Aunque la osteoartritis puede afectar cualquier articulación las más comúnmente afectadas son aquellas que soportan peso o aquellas que llevan a cabo una gran cantidad de movimientos.
La Osteoartritis afecta generalmente:
El Cuello. Los Hombros. Las Manos. La Espina dorsal. Las Caderas. Las Rodillas. Los Pies.
Es una de las causas más comunes de la inhabilidad física entre adultos.
Herencia En algunas familias, la osteoartritis puede resultar por un defecto hereditario en uno de los genes responsables del colágeno, uno de los componentes proteínicos principales del cartílago. Esto resulta en cartílago defectuoso y que se deteriora con mayor rapidez. Es posible que durante la juventud tales problemas no presenten ninguna dificultad, pero con el paso del tiempo las articulaciones pueden ir desgastándose. Las mujeres que estén predispuestas a esta afección debido a factores hereditarios, podrían desarrollar nódulos óseos en las articulaciones de los dedos de las manos. Las personas que nacieron con leves defectos que impiden que las articulaciones encajen y se muevan correctamente, tal como piernas arqueadas o una cadera con anormalidades congénitas, podrían ser más propensas a desarrollar osteoartritis. Nacer con flojedad (articulaciones muy flexibles) también aumenta la tendencia a desarrollar osteoartritis.
Obesidad Los estudios indican que la obesidad incrementa el riesgo de osteoartritis en la rodilla. Los investigadores descubrieron que el peso corporal durante los años medios y tardíos parece ser el factor de mayor importancia en cuanto al riesgo de que una persona desarrolle osteoartritis de la rodilla, en especial durante el período de ocho a 12 años antes de que aparezcan los síntomas. Por lo tanto, evitar el aumento excesivo de peso a medida que pasan los años o perder el exceso de peso podría ayudar a prevenir la osteoartritis de la rodilla.
Debilidad muscular Los estudios han comprobado que los individuos con cuadríceps (músculos superiores del muslo) débiles podrían ser más propensos a desarrollar
osteoartritis de la rodilla que aquellos que no padecen de debilidad muscular. Asimismo, es más probable que la osteoartritis de la rodilla progrese si los cuadríceps son débiles.
Lesión o uso excesivo Algunas personas desarrollan osteoartritis en ciertas articulaciones debido a lesiones o usos excesivos de tipo específico. Un historial de lesiones significativas en la rodilla o cadera aumenta el riesgo de que desarrolle osteoartritis en dichas articulaciones. Por ejemplo, los jugadores de fútbol americano o de balompié que sufren lesiones en la rodilla podrían tener riesgos más altos. Evitar el trauma o lesiones de las articulaciones puede ayudar a prevenir la osteoartritis. Las articulaciones que se utilizan repetidas veces en ciertas labores podrían desarrollar osteoartritis. Las labores que requieren doblar las rodillas múltiples veces parecen incrementar el riesgo de osteoartritis de las rodillas. Hay estudios que indican, por ejemplo, que los mineros o los trabajadores de los astilleros o portuarios tienen tasas más altas de osteoartritis de las rodillas. Afortunadamente, existen métodos para modificar estas labores con el fin de prevenir daños en las articulaciones debido al uso excesivo.
Esto podría causar un mayor dolor en la articulación. También es posible que observe cambios negativos tanto de coordinación como de postura.
El principal síntoma es el dolor profundo en la articulación el cual comienza por lo general de forma leve y gradual. Sin embargo hay casos en que el dolor no se manifiesta. Cuando hay dolor generalmente este empeora con el ejercicio o al cargar objetos pesados. El descanso muchas veces lo alivia. El dolor muchas veces es descrito por los pacientes como una sensación de ardor o quemazón. La osteoartritis también puede causar un sonido peculiar llamado crepitación al mover la articulación. Los pacientes de osteoartritis también pueden experimentar espasmos musculares y contracciones de los tendones. Otros síntomas que pudieran presentarse son: rigidez matutina, articulaciones llenas de fluido, dolor que empeora cuando el clima es húmedo, movimiento limitado de la articulación e inflamación de la articulación.
Además del desgaste del cartílago, el líquido que se encuentra en la articulación podría desempeñar un papel en el proceso de la enfermedad. El líquido sinovial lubrica la articulación y es necesario para que ésta funcione correctamente. El líquido de las articulaciones se compone principalmente de una sustancia llamada sustituto de ácido hialurónico. En la osteoartritis, puede haber más sustituto de ácido hialurónico de lo normal, pero podría estar diluido. También es posible que exista un cambio en la calidad del sustituto de ácido hialurónico que se encuentra en el líquido de las articulaciones, el cual podría disminuir su función protectora.
1. La estructura del cartílago empieza a cambiar con el paso de los años. Cuando esto sucede, el cartílago pierde su elasticidad y es más propenso a sufrir daños debido a lesiones o uso excesivo. El momento en que ocurren estos cambios, así como el alcance de éstos, depende de factores como la herencia, los traumas que sufra la articulación y otros (véase la página 9).
2. Con el tiempo, el sinovio (el revestimiento de las articulaciones) se inflama como resultado del desgaste del cartílago. La inflamación produce citosina (proteínas inflamatorias) y enzimas que podrían provocar mayores daños en el cartílago.
3. A medida que se desgasta el cartílago, se expone el hueso subyacente y la articulación puede perder su forma natural. Los extremos de los huesos se vuelven más densos, formando brotes óseos, o espuelas.
4. Quistes llenos de líquido pueden formarse en el hueso junto a la articulación. Es posible que pedacitos de hueso o cartílago floten sueltos en el espacio de la articulación, provocando una mayor inflamación del sinovio.
Osteoartritis de los pies Si la OA le afecta los pies, posiblemente sienta dolor y sensibilidad al tacto en la articulación grande que se encuentra en la base del dedo gordo. Calzar zapatos apretados y/o tacones altos puede empeorar el dolor.
Osteoartritis de las rodillas Es posible que sienta sensibilidad al tacto en la articulación en la zona de la rodilla y dolor al moverla. Podría sentir una sensación “áspera” o de “agarre”en la articulación al moverse. Subir o bajar escaleras o levantarse de una silla puede resultar doloroso. Si el dolor le impide mover o ejercitar la pierna, los músculos grandes que rodean la zona se debilitarán.
Osteoartritis de los dedos de la mano El desgaste del cartílago en las articulaciones de los dedos de la mano puede producir dolor, hinchazón y, con el tiempo, la formación de brotes óseos (espuelas) en estas articulaciones. Si las espuelas se forman en las articulaciones del extremo de los dedos, se les llama nódulos de Heberden. Si aparecen en las articulaciones del centro de los dedos, se les llama nódulos de Bouchard. Los nódulos de Heberden aparecen con mayor frecuencia en las mujeres y a veces ocurren a la edad temprana de 40 años. Tanto los nódulos de Heberden como los de Bouchard podrían aparecer en primer lugar en uno o varios dedos, desarrollándose después en otros. Es posible que observe enrojecimiento, hinchazón, sensibilidad al tacto y dolor en la articulación afectada. Aunque los nódulos pueden engrandecer las articulaciones de los dedos de las manos y causar dolor, es probable que todavía pueda utilizar las manos sin gran dificultad.
Osteoartritis de la columna vertebral El desgaste crónico de discos de la columna vertebral y el brote óseo que esto conlleva puede producir rigidez y dolor de cuello y espalda, y podría ejercer presión adicional sobre los nervios de la columna. Dañar los discos vertebrales puede resultar en OA de la columna vertebral. Puede que sienta dolor en el cuello, hombro, brazo, la parte inferior de la espalda o hasta en las piernas. Este dolor que irradia puede estar relacionado asimismo con la debilidad y el entumecimiento en los brazos o piernas.
¿CÓMO ES TRATADA LA OSTEARTRITIS?
Los programas más acertados del tratamiento implican una combinación de los medicamentos, tratamiento por uno mismo, terapia física y ocupacional (dependiendo de las necesidades de los pacientes), los hábitos del estilo de vida y salud general. Las compresas heladas y las medicinas se pueden utilizar para ayudar a reducir dolor y la inflamación. En algunos casos, la cirugía puede ser necesaria.
Es importante que los pacientes aprendan sobre la enfermedad y participen en su propio cuidado. El trabajo con los profesionales del cuidado médico permite que una persona comparta en tomar una decisión y gane un sentido de control.
El tratamiento por uno mismo incluye la educación de la artritis, los programas de ejercicio, el descanso, la relajación y la tensión, comiendo comidas bien balanceadas y manteniendo el peso apropiado, tomando el cuidado de las articulaciones y usando los dispositivos o aparatos de asistencia para reclinar las articulaciones y relevar la presión.
• El ejercicio puede restaurar el movimiento y aumentar fuerza en las articulaciones. Investigaciones han demostrado que el ejercicio es uno de los mejores tratamientos para la OA. El ejercicio también puede ayudar a la persona a incrementar independencia, a mantener una actitud positiva, disminuye el dolor, aumenta la flexibilidad, mejora el flujo de la sangre, ayuda a mantener un peso apropiado y promueve un estado de físico general. Haciendo ejercicio en una piscina o alberca con agua tibia es algo excelente. Un terapista de física ocupacional puede ayudar a diseñar un programa adecuado para las necesidades especificas de la persona.
• El descanso también es importante. La artritis puede causar cansancio y la debilidad del músculo. Un descanso o una siesta corta que no interfiere con el sueño de la noche puede ser útil para que controle el dolor. Alguna gente encuentra la reducción de la tensión y las respuestas físicas del cuerpo son de mucho provecho.
• Los dispositivos o aparatos de asistencia se pueden utilizar para reducir la tensión en ciertas articulaciones. Por ejemplo: los bastones y vendas o abrazaderas pueden ayudar a reducir la tensión en las rodillas. Los agarradores de frasco o tarro u otros aparatos similares pueden ayudar a reducir la tensión en las articulaciones pequeñas de las manos.
El sistema de salud de Huesos y Coyunturas de Unicity mantiene la densidad mineral de los huesos, asiste al cuerpo en disminuir el desgaste de los huesos, ligamentos y coyunturas. Tambien ayuda al cuerpo a metabolizar eficazmente el calcio. Además ofrece compuestos que ayudan a hidratar las coyunturas y mantener la fabricación de sustancias del cuerpo que mantienen las coyunturas saludables. Al mejorar la nutrición, este también ayuda a aliviar las coyunturas dolorosas para que pueda disfrutar de un estilo de vida más activo.